WASHINGTON.- La Corte Suprema de Estados Unidos aceptó ayer evaluar si tenedores de deuda argentina en default podrían acceder a fondos pertenecientes al Banco Central de la República Argentina (BCRA), que se encuentran en el país norteamericano.

Normalmente, estos fondos están fuera de alcance, puesto que los bancos centrales son considerados como entidades autónomas en otras jurisdicciones internacionales.

Pero los querellantes, los hedge funds EM Ltd. y NML Capital Ltd., argumentaron que el banco central de Argentina no es una entidad independiente, sino una agencia controlada por el Gobierno.

El caso tiene que ver con una sección en particular de una ley estadounidense, que coloca límites estrictos a las demandas contra otros países en cortes estadounidenses.

Se espera que los jueces de la Corte Suprema fijen una posición sobre este tema antes de que finalice la actual sesión judicial, en junio.

La magistrada Sonia Sotomayor no participará de la evaluación, toda vez que antiguamente era jueza en una corte que conoció del caso.

Argentina saldó casi en su totalidad la deuda pendiente con inversores extranjeros desde 2001, cuando se declaró en default, pero aún tiene en mora unos U$S 6.100 millones.

Entonces, durante el desarrollo de la negociación de la deuda, el Gobierno nacional planteó que aquellos tenedores que no habían entrado en los canjes de deuda de 2005 y 2010 no debían ser correspondido con el pago, ya que afectaba a los que sí aceptaron.

Al momento en que Argentina cesó sus pagos, EM Ltd. tenía bonos argentinos por U$S 700 millones y NML Capital Ltd. por U$S 170 millones.

En abril de 2010 una corte de la ciudad de Nueva York determinó que efectivamente Argentina controlaba su banco central y que había cometido "fraude e injusticia" al rehusarse a pagar los bonos, por lo que los demandantes podían ser compensados con los fondos del BCRA en la Reserva Federal de Nueva York.

No obstante, en agosto de 2011 una corte de apelaciones revirtió ese fallo, al señalar que las acciones del banco central argentino seguían amparadas en la ley, que no discriminaba si el banco debía ser una entidad independiente.

Así, el caso llegó a la Corte Suprema, que si bien no se pronunció sobre la cuestión de fondo, aceptó que está dentro de sus atribuciones tomar una decisión sobre la causa y pidió informaciones además al Gobierno norteamericano informaciones sobre el caso.

Esta acción judicial se produce mientras la Argentina mantiene la negociación por la deuda con el Club de París, que asciende a U$S 6.400 millones, aunque sumando los interés e intereses punitorios alcanza los U$S 8.900 millones, y en medio de los laudos del Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi). (AFP-NA-DyN-Especial)